
1) Clavar la mirada. La mirada fija en el rival, como la que mantienen los X( adores antes de iniciar el combate, intenta amedrentar. Por lo tanto, revela la debilidad en el juego.
2. Al costado. La mirada ausente, lejos del área de interés, o sea del juego, como invitando a que el otro apueste, revela, consecuentemente, fortaleza en las cartas.
El que desvía la mirada, tiene.
3. Mirar fijamente el flop. Esta vez el flop lo ha eludido completamente. Se detiene en él buscando respuestas, aunque sabe que no las encontrará. Es posible que luego se recueste en su silla y cruce los brazos: no tiene nada.
El que mira fijamente el paño no tiene.
4. Combinación de gestos. El acto en tres tiempos de mirar furtiva mente el flop, luego bajar la mirada a las fichas y desviarla finalmente al costado, es sinónimo de juego. Un jugador no necesita detenerse una eternidad en el flop para saber si lo ha favorecido, a excepción de que sea un verdadero principiante. Una vez que lo sabe, medita brevemente cuánto va a apostar, luego finge desinterés.



