
Si se descubre un gesto revelador, no actuar inmediatamente. Menos hacerlo explícito, resistirse a la tentación. De ese modo, el rival no podrá relacionar un hecho con el otro y volverá a repetirse.
Antes de presentar los gestos, quiero que dispongan de una actitud constante de acecho cuya rutina básica es:
- Mirar a la izquierda
Dedíquenle una fracción de su atención al jugador que se encuentra inmediatamente a la izquierda. Mejor aún, a este y al que le sucede durante la primera ronda de apuestas. Háganlo con la intención de descubrir algún patrón o clave que indique si va a participar.
Va a ser útil para cuando se dude en entrar con un limp o cuando se este, por ejemplo, en la posición de corte y él en el pie. Para robárselo si transmitiera el gesto de que va a ir al mazo o desistir si transmitiera el de que va a entrar. Hay que trabajar en su búsqueda antes de que se lo vaya a necesitar. Puede llevar varios pases levantarlo y, luego, confirmarlo:
¿Tiene s cartas entre sus dedos esperando su turno para ir al mazo?
¿Las deja a buen recaudo y en su lugar toma las fichas que piensa invertir en ellas?



