Debemos hablar de psicología y el póker. ¿Pero cuál sería la conexión primaria y más franca entre las cartas y las emociones?
Si un jugador refleja felicidad después de ver sus cartas, concluiremos en que son buenas. Si por el contrario transmitiera fastidio, que son malas. Indirectamente, nos valemos de sus gestos para inferir cuál era su juego.
Los gestos son signos corporales que brindan información acerca del juego rival. Su interpretación se basa en el supuesto de que las personas son incapaces de dominar, de manera completa, las emociones que experimentan en el transcurso del juego.
Saber interpretar estas emociones, reflejadas de modo inconsciente en el adversario, permitirá inferir qué pasa por su cabeza e indirectamente cuales serían sus cartas.
El referente obligado y al que remiten todos cuando tratan, así sea tangencialmente, la interpretación de gestos, es Mike Caro y su obra que es un clásico y se considera la Biblia en el tema.



